
Los inductores de colágeno (también llamados bioestimuladores) son productos inyectables que, una vez infiltrados en la piel, pueden estimular a los fibroblastos para que produzcan colágeno endógeno. A diferencia de los rellenos clásicos con ácido hialurónico, no aportan un volumen inmediato visible: el efecto se construye progresivamente a lo largo de las semanas y meses siguientes.
Las moléculas más utilizadas en medicina estética son:
La elección del producto se realiza tras valorar el tipo de piel, la zona, el grado de flacidez y los objetivos del paciente.
Tras la limpieza y aplicación de anestesia tópica, el médico infiltra el producto en planos profundos (subdérmico, supraperióstico o intradérmico, según el caso) mediante aguja o cánula. La sesión incluye un masaje específico tras la infiltración para distribuir el producto.
El protocolo habitual contempla 1-3 sesiones espaciadas 4-8 semanas según el producto. La pauta se establece en consulta.
Embarazo y lactancia, alergia a componentes, infección activa en la zona, enfermedades autoinmunes en brote o antecedentes de cicatrización queloide en la zona. La idoneidad se valora en consulta.
Los resultados son orientativos y pueden variar según las características individuales del paciente. Todo procedimiento médico conlleva riesgos que serán explicados en la consulta. La indicación se establece tras valoración médica personalizada conforme a la Ley 41/2002.
¿Cuándo veré los resultados?
El efecto es progresivo. Habitualmente comienza a percibirse a partir de las 4-6 semanas y se hace más estable hacia los 2-3 meses, una vez que avanza la neoformación de colágeno.
¿Cuánto duran los efectos?
Orientativamente, entre 12 y 24 meses según el producto utilizado y las características individuales. Se recomienda mantenimiento periódico.
¿Son reversibles?
Los bioestimuladores no se disuelven con hialuronidasa, ya que no son ácido hialurónico. Se metabolizan de forma natural a lo largo del tiempo.
¿Pueden combinarse con otros tratamientos?
Sí. Es frecuente combinarlos con ácido hialurónico, neuromoduladores, energía (radiofrecuencia, HIFU) o tratamientos de calidad de piel, definiendo los tiempos en consulta.
¿Aparecen nódulos?
Es una posible complicación, especialmente con técnica inadecuada o sin masaje posterior correcto. Su prevención pasa por una técnica cuidadosa y por seguir las indicaciones del médico tras la sesión.